21 sep. 2010

Bipolar a los 30

Hace dos semanas que cumplí 30 años. Lo hice apartado de mi familia y mis amigos. Pedí unos días en el trabajo y salí de la ciudad con mi esposa. Pasé cuatro días increíbles llenos de paz interna y aunque el clima no fue nada agradable, pude disfrutar de unas cortas vacaciones en armonía. Al final qué importa si no puedo meterme al mar...

Una semana después de mi regreso a la realidad, tuve mi cita con la psicóloga, le comenté que me había ido de la ciudad sí para convivir con mi mujer, pero sobre todo para huir de mis amigos y mi familia que siempre en estas fechas me reclaman demasiado... Quizás no demasiado, pero lo suficiente para que me sienta acorralado. Por eso prefiero salir de la ciudad y olvidarme de que tengo madre, padre, hermana y un grupo de amigos que se cuentan con los dedos de la mano, pero que exigen como si fueran un ejército.

Volví entonces al tema de mi madre. La pregunta que me hizo la doctora en ese momento me taladró la mente y sigue retumbando de vez en cuando. ¿Qué relación debe tener un hombre de 30 años con su madre?

Claro que cada caso será diferente, pero en el mío, cuando me olvida que tengo una y ella sigue dolida porque me fui de la casa y tiene la ilusión de verme casa fin de semana, la cosa se pone complicada.

Quizás soy mal hijo porque no recuerdo que tengo madre. Y es muy en serio.

De pronto cada dos noches suena el teléfono de mi casa y entonces sé que es ella, pero su recuerdo se presenta sólo en ese momento, durante los minutos, horas y días anteriores, estoy tan ocupado pensando en mi trabajo, en mi esposa y en las estupideces que saltan y corren en mi cabeza que no tengo chance de recordarla.

Yo no sé que relación debe tener un hombre de 30 años con su madre. Me quedé callado durante un rato frente a la psicóloga mientras esperaba que alguna idea me tomara por asalto. No ocurrió. No supe qué contestar. Me quedé como quien ve en una pecera al pececito nadar de un lado a otro sin poder avanzar más allá de las paredes de vidrio.

La doctora me dijo que debe ser la relación de dos adultos. A mis 30 años yo sé que me mi madre, antes de traerme a este mundo y aún después, es una mujer. Antes de ser esposa, hija, hermana, suegra y cualquier otra cosa que pueda ser, es mujer. Yo lo he comprendido. El problema es que ella no. Desde su punto de vista, su misión en la Tierra es sólo ser mi madre y la de mi hermana...

Lo "bueno" es que mi hermana sí le permite ser todo lo madre que ella quiera ser. Y por eso no se ha vuelto completamente loca, el problema es que como yo le pongo límites, adquiere niveles de ansiedad y estrés que aún después de cinco años de vivir lejos de ella y en matrimonio con mi esposa, le cuesta mucho trabajo dejarme en paz.

Y si yo he sido mal hijo, ella, a pesar de su obsesión, no ha sido de las mejores madres que ha dado este país. Mi gran reclamo es que durante medio año permitió que yo me hundiera en una de las más profundas depresiones sin que ella hiciera nada por remediarlo. ¿Qué clase de madre dedicada permite que su hijo de 23 años esté todo el día, literalmente todo el día, jugando videojuegos?

De esa depresión salí yo solo. Sin la ayuda de nadie. Es uno de mis grandes orgullos. Poco más de dos años después soportaría la depresión más grande de mi vida, pero entonces sí que obtuve el apoyo de mi esposa y ella sí que supo sacarme del ostracismo.

Tampoco a mis 30 años sé de quién heredé la bipolaridad. Mi madre es obsesiva y mi padre neurótico y alcohólico... Bonita combinación... Lo que más temo cuando pienso en esto, es la carga genética tan pobre que tendrán mis hijos, y lo que dirán de mi en sus blogs cuando tengan 30.

3 comentarios:

  1. Me he encontrado tu blog de casualidad, he leido varias entradas del mismo, y me he decidido a escribirte un comentario porque aun estás a tiempo de solucionar tu vida. Debes liberarte de toda la carga que te autoimpones, y debes comenzar por quitarte todas las etiquetas dañinas, un gran mal de esta sociedad actual es etiquetar a la gente. El mero hecho de diagnosticar con rotundidad una etiqueta, es un grave error, nadie por ejemplo es 100% bipolat, tampoco nadie lo es todo el tiempo, al igual que nadie es feliz todos los días. Los absolutismos nos hacen mucho daño, puedes tener días malos, dias buenos, etc... es más tienes derecho a ello, y es humano, puedes odiar un dia a tu madre y amarla al siguiente, etc... El gran mal que te estás haciendo es la represión, imagina un pequeño rio que fluye libremente, en si mismo el rio no es destructivo, pero si construimos una gran presa, todo crece y crece, y si la presa se rompe se produce la catastrofe. Tú gran problema radica en ese punto, te lo digo por propia experiencia. Por otro lado, tampoco se trata de huir y no afrontar situaciones, debes encontrar el equilibrio entre hacer lo tu quieres y cumplir con las normas que requiere vivir en sociedad. Los dos extremos son lo que estas viviendo en ciertos momentos de alta presión y el ermitaño del bosque que vive fuera de la sociedad.

    Te aconsejo que comiences por pequeños pasos, evita buscar soluciones mágicas y rápidas, pero debe ser bajo una condición es tu decisión nadie debe hacerlo por ti, y tu eres 100% responsable de tus actos nadie más, eso hará que te sientas cada vez más fuerte y mejor. Debes fomentar la autodisciplina, y premiarte a ti mismo cada vez que haces las cosas bien. El ejemplo de los videojuegos es un bueno, no deberías priorizar tu ocio por encima de tus obligaciones, el ocio no es un fin, es un premio que te das por ganartelo, y tu eres el único responsable. Efectivamente tienes razón, y probablemente tu madre ha sido demasiado blanda contigo, pero un hombre con 30 años es responsable de sus actos.

    Te doy varias ideas, comienza por hacer una lista con las cosas a las que dedicas el tiempo, y marca de un color las que son de ocio, y en otro color las que no los son. Luego suma el tiempo que pasas en ocio y el tiempo que no. Si no haces trampas cuentas tambien los fines de semana, ¿a que te dedicas mucho tiempo a tu ocio personal sin dirección alguna?. Estoy seguro, que hay tienes la clave, cambia esas actividades por otras pequeñas como hablar con tu madre, compartir momentos con tus hijos, hacer labores en casa, hacer ejercicio, ... y finalmente te das un premio haciendo una de las actividades de ocio. Te puedo asegurar que estarás mejor, desde la primera semana que lo hagas, creeme, creeme, porque yo también he pasado por lo mismo, yo incluso tomé caminos irresponsables, yo crei que nada podia cambiar, yo también estuve enganchado al ocio en extremo... pero no era feliz, y estaba cayendo en una desidia absoluta. Afortunadamente conoci a una persona maravillosa "mismo", o sea "mi mismo", y "tu mismo" eres para ti esa persona, pero "mismo" es muy perezoso, y muy transposo, así que tienes que marcarle un plan de trabajo, y sólo dejarle el "ocio" cuando se lo gane, y sólo por momentos.

    Mucho ánimo, porque se que vas a triunfar y conseguirlo, porque tu "mismo" es muy fuerte, fijate este pedazo de blog que estás haciendo. Ahora falta ponerse serio con "mismo" y decirle que basta de tanto ocio, que se va a tener que poner las pilas, para trabajar más.

    Un fuerte abrazo para ti y para "mismo"

    ResponderEliminar
  2. Jaja justo la combinación de mis padres: obsesiva y neurótico. Creo que esa es una de las razones de nuestro mal Chak, saludos.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar