21 ene. 2010

Aniquilemos la Navidad

Este de aquí es el árbol de Navidad que tengo en mi departamento, sí, todavía este 29 de enero cuando, ya casi estamos dándole la puntilla al primer mes de este 2010.

La razón por la que no nos hemos desecho de él no es precisamente por nuestro gran espíritu navideño. Simplemente que es más fácil comprar las cosas que desecharlas. Es una pena que no tengamos el tiempo para quitarlo y bajar los cinco pisos que nos separan de los botes de basura.

Ah... pero es que ese es otro paquete. Resulta que si queremos tirar a la basura el cadáver de la Navidad, tenemos que pagar una propina extra al basurero...

Prefiero la idea maravillosa y de mi esposa: Cortemos el árbol en pedazos y lo vamos bajando poco a poco...

Sí, la idea de destazar este árbol me agrada, sobre todo por la oportunidad de desquitar todas nuestras frustraciones navideñas en él.

Sólo tenemos que hacernos un tiempito para realizar nuestro proyecto de hacer cachitos la Navidad de 2009.

2 comentarios:

  1. Jajajaja excelente humor...

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  2. Intento ver siempre el lado positivo de las cosas, aunque a veces parezca imposible. Gracias por tu comentario y por leer la entrada.

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