Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta metro

Por el rabillo del ojo (o Dos caídas, un día)

Imagen
Mirar de reojo para mi se convirtió en lago cotidiano, pero sobre todo, consciente. Es un hecho que todos tenemos, en mayor o menos grado, desarrollada la visión periférica que es aquella que nos permite ver a nuestros costados de manera involuntaria. Hace muchos años para mí era natural mirar de esta manera cuando jugaba baseball. Así espiaba los corredores de primera y segunda que abrían descaradamente. Luego apliqué la misma técnica para cruzar la calle. No me es totalmente necesario girar la cabeza para saber si viene o no un coche. Esta visión es también la que me avisa en el metro o en la calle cuando alguien me está mirando fijamente. Es algo casi instintivo. Una vez que registro la insistencia de una mirada, me muevo para asegurarme que efectivamente es a mí a quien vigilan. Luego los encaro descubriéndolos en flagrancia. Hoy en dos ocasiones hice caso omiso a mi visión periférica. A pesar de que con el rabillo del ojo me di cuenta de que dos cuerpos caían, no hice nada por rem...

Suicidio, idea, solo idea...

Hubo un momento en el que obviamente pensé en el suicidio. Lo pensé como quien piensa en comerse un pastel que no hay en el refri, pero no tiene la voluntad de salir del departamento y buscar una pastelería. El pensamiento se reduce entonces a una ilusión sin mucho de cierto, y más bien como una especie de miedo no aceptado. Esa ha sido para mí la idea del suicidio. Pero tampoco es una idea completamente ilusoria, abstracta e inalcanzable. Se materializaba tenebrosamente las veces que estaba frente a las vías del metro con la única idea de no llegar al trabajo, de llegar y saber que mi jefa estaba muerta o despedida en el peor de los casos..., entonces se desea que alguien, entre la multitud se acerque por atrás y te empuje distraídamente para cometer el acto final sin culpa y sin responsabilidad. Una muerte accidental pero muy conveniente. Pura cobardía y nada más. No tengo nada de qué arrepentirme. El suicidio, ahora lo sé, no es sino un cúmulo de problemas que quedan sin resolver cu...