11 feb. 2010

40 pasos a la felicidad


No creo en los decálogos, ni en las recetas mágicas. Estoy seguro de que sólo el trabajo diario, la concentración y la terapia nos pueden ayudar, pero siempre alienta leer las listas de cosas que debemos hacer para alcanzar la felicidad. A continuación, enumero algunas.



La lista original es de 40 puntos, pero la verdad no creo que todos los puntos valgan la pena. Comentaré los que al menos a mi me han servido en algo.

3.- Escucha buena música. Totalmente cierto. Yo escucho música todo el tiempo y no sé si es mi intolerancia a géneros corrientes, pero la música clásica, y la buena música electrónica siempre me ayuda a relajarme y concentrarme.

7.- Lee más libros que el año pasado. Difícil misión cuando en la escuela leía tres libros a la semana, y ahora tengo tiempo para uno o dos al mes, pero leer siempre relaja y alimenta la imaginación.

10 y 11.- Come bien y sano (en pocas palabras). Durante los días más difíciles de mi depresión hace casi tres años, me la pasaba en la cama o en el sillón. Casi no comía, y eso, estoy seguro, alimentaba mi malestar. Comer bien siempre es un placer que debemos garantizarnos pase lo que pase.

13.- Elimina el desorden en tu casa. Hoy regresé al departamento y lo encontré medianamente limpio. La señora que nos ayuda con la el aseo vino, pero no se empeñó demasiado. Y sí, me sentí más tranquilo. El desorden, aunque natural en mí, me afecta.

19.- La vida es muy corta como para odiar a la gente. Cierto. Si de por sí no tengo energías, ¿para qué gastar las que tengo en alguien a quien no aprecio?

23.- No compares tu vida con la de otros. Me cuesta mucho trabajo hacerlo, pero supongo que es cierto. Esa es una de las líneas en las que más he trabajado en la terapia.

24.- Nadie está a cargo de tu felicidad, excepto tu mismo. Li - te - ral.

34.- No importa cómo te sientas, levántate, vístete y asiste. Ajá sí cómo no. Ojalá fuera tan sencillo...

Y particularmente agregaría algo que a mi me sirve cada vez que me siento mal. Recuerda por qué y para qué haces lo que haces.

2 comentarios:

  1. Tengo 53 años .A los 9 años me trataton con akinetón .La vida la vivo como una noria.La emoción debería estudiarse en la escuela y los hogares desde que el feto evoluciona.La sensibilidad y los intintos juegan un papel de formación crucial aposteriori.
    Me he convertido en la sombra de esta sombra ya no enemiga aunque discordante.Hoy me dio un buen palo.Me dejó tirado,agotado ,impotente de todo,aunque otras veces llego a una conciliación sacando al perro o haciendo los trabajos de la casa.
    Quiero volver a mi trabajo y existe el temor de quedarme parado,inútil,abotargado.Me encanta mi trabajo pero voy a saco.Trabajo bien y me encanta dejar todo casi perfecto.
    Ahora tengo miedo y mucho sentimiento de culpa.

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  2. Tienes razón. De niños se nos enseñan las matemáticas, el español, biología... pero nunca nos dicen que vivimos con emociones muy fuertes que tenemos que conocer y controlar. Ojalá un día el sistema educativo cambie y le de más imporantancia al ser humano. Yo también tengo esos días en los que me levanto con buen ánimo, voy al trabajo y de regreso hago los pendientes de la casa... Pero hay otros días que me cuesta tanto, tanto levantarme y bañarme para ir a la oficina... Pero hay que hacerlo, si no, es peor. A mi lo que me funciona es pensar que de no hacerlo puedo quedarme sin trabajo, perder a mi esposa y fracasar de todo a todo y no, no me dejo.

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