El control y la ciclotimia

Me había negado en muchas ocasiones a aceptarlo, pero la verdad es que casi no controlo mi vida. Ignoro quién tiene el control total de la suya (supongo que son pocos), pero en mi caso, es completamente nulo. Saber que dependo de las decisiones que el resto de la gente tome, me llena de ansiedad y frustración en un primer momento. Después, sólo encuentro resignación. Ahí está el problema. Si viviera en una isla, alejado de todo contacto humano, no habría problema. Pero sí estoy en contacto: soy casado y trabajo en una oficina llena de gente y mi labor depende únicamente de las respuestas que obtengo tanto de mis compañeros como del resto de las personas fuera de la oficina, entonces, creo que debo afrontar este problema. Me pasa muy seguido que en los mercados, entre tanta gente gritando y peleándose primero para que los atiendan, y luego para tener un precio justo, he preferido pasar de lago antes que gritar y pelear por un poco de atención. Opto por ir al supermercado, tomar yo...