Entradas

Una llamada

Leonardo está despierto desde hace veinte minutos pero se resiste, sin mucho esfuerzo, a abrir los ojos. ¿Para qué? Ahí sigue el techo de tirol cuyas formas lo tienen tan aburrido como su propia vida. También ahí está la pared con el póster enmarcado de “La vendedora de alcatraces” de Diego Rivera que tanto odia. El baño sigue sucio de dos semanas, la alfombra está sembrada con bolitas de cabello, y hay una montaña de ropa sucia erigida desde tres semanas antes. ¿Para qué abrir los ojos? Tiene calor debajo de las cobijas. Seguro son más de las ocho de la mañana y es un día claro. Está boca arriba. Así amanece diario. Se duerme de lado, pero invariablemente en las mañanas despierta viendo el techo. Está cansado de lo mismo. Afuera la gente está en sus trabajos, tomando el primer café de la mañana, en el camión, en el metro rumbo a sus oficinas. Leonardo dejó de trabajar hace tres semanas. Renunció. Como en otras ocasiones, le bastó con un pequeño coraje para tom...

Qué pelea

Imagen
Esta sí que fue una pelea original. Después de más de 30 años de conocernos y creo que nunca me había dado un encontronazo de este calibre con mi propia hermana. Eso habla principalmente de dos cosas: nuestra total carencia de comunicación y el casi nulo interés que cada uno tiene por el otro.

Compulsiones

Imagen
Tengo una compulsión: olerme la mano, y luego el brazo, y a veces las piernas. No soy el único que hace eso. Lo sé. Tengo una compañera en el trabajo que hace exactamente lo mismo (al menos con las manos). No sé cuál sea su sensación, pero yo al menos, cuando lo hago, siento una poco de tranquilidad. Oler mi propio aroma me tranquiliza. Es como entrar en contacto conmigo mismo en un momento en el que desearía estar completamente solo y concentrado. En medio de la oficina, en medio de la gente, bajo la presión diaria del trabajo huelo mi mano derecha, mi mano izquierda y luego los brazos. Aspiro profundamente y alcanzo un poco de tranquilidad para acallar la tensión. Sé que no somos los únicos. He visto a más gente olerse la mano con un poco de vergüenza o de culpa porque no saben si lo que están haciendo está bien, está mal o es parte de una conducta que los pone al borde de la locura. Yo francamente tampoco lo sé. Llevo años y años haciendo lo mismo y no creo que por hacerlo es...

Escucho que...

Imagen
Me despierto. Lo primero que escucho es el rechinar de las llantas de un coche que frena poco antes de atropellar a una persona. Sé que así sucedió porque ya me pasó una vez... Bueno, no me pasó, yo hice que pasara. Me lancé al paso de un coche, pero mi plan no funcionó. Salí con algunos raspones y la frustración de ni siquiera enviar a la cárcel al conductor del auto. Al contrario, fui yo el que pasó un par de noches en los separos. Según el juez era por mi propia seguridad.

Estoy solo de paso

Imagen
Siempre me digo lo mismo. Estoy sólo de paso. En todas partes, con todas las personas. Es como si en algún lugar de mi mente tuviera la firme intención de largarme de esta vida. Estoy en este trabajo mientras encuentro algo mejor, tengo esta casa en lo que junto para una más grande, ando en transporte público en lo que me compro un nuevo coche, vivo en esta ciudad en lo que me animo a salir de ella. Sigo sin tener hijos en lo que logro estabilizar un poco mi vida, no veo a mis amigos y a mi famlia porque no me gusta que me vean deprimido. Escribo este blog en lo que me atrevo a lanzarme como escritor profesional...

Pensamientos de un bipolar

Imagen
En un mundo ideal los enfermos deberían tomar medicinas para curarse y seguir sus vidas de forma normal, siendo productivos, llevándose bien con sus familias, amando y siendo amado. Tomar las pastillas y seguir al pie de la letra las indicaciones del doctor sería suficiente para ser feliz. Claro que eso nunca pasa.

Test de trastorno bipolar

Imagen
Test de bipolaridad Estas preguntas forman parte del Hypomania Cheklist 32 y fue creado por Jules Angst, profesor emérito de psiquiatría de la Universidad de Zurich, en Suiza. Apareció en la revista Conozca más del mes de julio. ¿Cómo te sientes hoy en comparación con tu estado de ánimo usual? - Mucho peor de lo normal - Peor de lo normal - Ni mejor ni peor de lo normal - Un poco mejor de lo normal - Mejor de lo normal - Mucho mejor de lo normal Usualmente ¿cómo eres en comparación con otras personas? Es decir, comparándote con otros, tu nivel de actividad, energía y humor es... -Siempre estable y uniforme - Generalmente es más elevado - Generalmente es más bajo - Continuamente muestra periodos de altas y bajas de energía Si consideras que el resultado obtenido no te favorece, no dudes en acudir a un psiquiatra.