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10 años bipolares

Este año, creo que por el mes de junio o julio cumplí 10 años desde que me diagnosticaron trastorno  bipolar  tipo 2. No es que quiera un pastel, que me canten las mañanitas o me den regalos. Aunque pensándolo  bien, no estaría  mal. Más  bien pienso  en algo así  como una reflexión. Diez años son muchos y aquel Chak que recibió  la noticia era joven y sin tantas responsabilidades  y experiencias que el Chak de hoy. Si me lo encontrara saliendo del hospital, todavía  cabizbajo y pensativo, le diría  que todo va a estar bien, que se puede vivir con esto siempre y cuando se atiendan ciertas medidas de salud. Fácil  no será, pero después de 30 años en este planeta, estoy seguro de que  nada lo es. Ni la vida familiar, ni la vida en pareja, ni la vida laboral o académica. Nada lo es. El trastorno bipolar viene a agravar la dificultad en la vida, sí Sin duda, pero no más que un ciego, un lisiado o alguien  con retraso mental. No lo minimizo, pero de ninguna manera me...

Una simple posibilidad

Desde aquí y hasta donde puedo recordar, el miedo siempre me ha dominado. Esa es la impresión que tengo. Eso pienso. Y quizás no sea tan cierto. Triste, pero cierto, la mente me engaña con facilidad y suele ser mi peor enemigo. De ahí que tenga que pelearme conmigo, con mi esposa, con mi familia para convencerme de que no es así, de que el miedo no debe ser tan fuerte, que la voluntad tiene que sobreponerse. Pero entonces viene el espejo, y me miro y no puedo: el miedo me vuelve a vencer. Y me regreso a la cama y me tiro para no levantarme. Pero salgo al trabajo y lo hago con miedo, con esa idea permanente de que pronto pasará, de que llegará el momento en que no habrá más necesidad de hacerlo. Llego con miedo a la oficina y salgo de ella también con temor. Pero algo ha cambiado. No me di cuenta, no me quiero dar cuenta. Entonces llega el fin de semana en que veo a mi psicóloga y me dice. No no me lo dice. Me lo hace ver. Me...

No voy a mentir: no me siento bien y de pronto mi vida entera parece derrumbarse

O, ya sabes, al menos eso parece... Las impresiones suelen ser más graves que las posibilidades.   Tengo la necesidad urgente de mudarme de la casa donde vivo. Mis vecinos no sólo no son agradables sino que son claramente peligrosos. Se dedican a vender drogas al menudeo. Tienen una narcotiendita.   Si solo fuera eso no habría mucho problema pues ellos tienen sus negocios y no pienso interferir. Lo malo es que consumen... Y sus amigos y vecinos también. La calle entera huele a marihuana y solvente. No es nada saludable para el crecimiento de mi  hijo, que igual puede distinguir cuando mamá o papá están tensos al entrar a la casa y pasan frente a cuatro o cinco sujetos que fuman e inhalan...   No es sano. No es seguro. No es relajante.   Llegamos a esta casa casi dos años tarde, luego de la elaboración de un plan de vida que ha cambiado radicalmente. Cuando la compramos no teníamos idea del tipo de vecinos que tendríamos, tampoco teníamos al pe...

¿Dejé a mi psiquiatra en una caja?

La mudanza ha sido un desmadre. Todo: de principio a fin.  Bueno, el viaje no, de hecho fue muy tranquilo, pero apenas llegué a mi departamento, supe que serían largos días con muchos gastos económicos y emocionales.   Llevo una semana aquí y la mitad de nuestras cosas siguen regadas por esta miniatura de casa.  Para encontrar mi cepillo de dientes fue un búsqueda de horas, mi vecino se droga en la calle, en las mañanas en las calles se ven prostitutas y prostitutos que regresan de trabajar, no tenemos cocina, el cuarto de mi hijo huele a caca de perro y no tengo trabajo.    Lo que tengo, y mucho, es miedo.

Me despidieron

Duré casi siete años es este trabajo.  Es en el que más tiempo he durado, el que más  me ha exigido, el que más  disfruté, en el que más crecí  profesional  y personalmente y el que,  al final,  resultó  ser también el más decepcionante.  Pero así  es la vida. Nada es para siempre,  no tenemos asegurada la vida para mañana y la chamba tampoco es una certeza universal. Lo que ahora me pone a mí y a mi familia en una situación precaria y novedosa.  Hacia poco más de 8 años que no estaba desempleado. Aquella ocasión no tenía hijo,  prácticamente me acababa de casar, y no había tenido  las experiencias que ahora  tengo. Creo que estaba en desventaja. Hoy las cosas son muy diferentes. Tengo, quizás, más  estabilidad emocional, una experiencia tanto de vida como profesional que me permite tener un poco más  de seguridad y de tranquilidad frente al futuro. No lo niego: tengo temor y expectativa frente...

De vuelta al psiquiatra

Hoy no fui a trabajar. La razón: estoy deprimido. No lo quería ver, pero es cierto. Llevaba días con una energía tan baja que apenas me daba para levantarme, medio trabajar y regresar a casa. Nada más. En la oficina estoy más distraído y ausente que nunca. No sé dónde estoy, ni para qué estoy ahí. Es la historia de siempre.  Pero no quería aceptarlo. Quería pensar que con un buen descanso las cosas iban a mejorar. Si como más nueces y unas pastillas de DHA todo irá mejor. Mentira. Llegué de nuevo a un extremo en el que mi esposa me sacude dolorosamente para enviarme directo al pisquiatra. Yo no quiero ir. Voy a perder tiempo y dinero. Sobre todo dinero. En esta isla bajo el dominio del dolar todo es muy caro y la salud es un negocio millonario. No quiero ir, pero es necesario. Mi vida parece estar de nuevo al borde de un vuelco, de otro cambio radical, de nuevos retos profesionales y personales y no me puedo dar el lujo de llegar a ese puerto medio dormido, sin ganas de...

2014, ahí voy...

Comienzo este 2014 haciendo tres de las cosas que más disfruto en la vida: escribir, platicar con mi esposa y salir a pasear por la ciudad. Solo me faltó trabajar, pero eso ya lo hago mañana y no pararé en todo el año. Si 2013 fue un año lleno de cosas buenas, espero que 2014 sea todavía mejor. Al menos para ser el primer día,  fue muy bueno. Para este año,  como para muchos de los anteriores, no tengo propósitos específicos.  Solo tengo en mente un par de cosas con las que estoy comprometido: terminar de escribir las historias que estoy trazando e intentar publicar más. Eso por el lado de la escritura. En lo personal intentaré retomar la terapia psiquiátrica, aunque depende mucho de mi condición economica y de salud... Como sea, creo que será un gran año. Espero que para ti también lo sea.