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Sobre el tiempo libre (o cómo divagar ante el aburrimiento)

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Siempre es la misma cuestión: ¿De no estar haciendo esto, dónde y qué harías? Es decir, siempre, a esta hora (cualquiera que sea, observa tu reloj), sé lo que estaría haciendo de no estar aquí haciendo lo que sea que esté haciendo. Me pasa todos los días cuando trabajo; me pasa a veces cuando juego con mi hijo, me pasa cuando hago muchas cosas como ir al supermercado o hacer filas en el banco para hacer trámites en el gobierno. Y ahora que tengo la oportunidad de escribir a gusto, a mis anchas, he preferido ver la tele, o ver qué hay en las redes sociales. Cosas ambas que siempre me distraen, pero al mismo tiempo me hacen pensar en lo que quiero hacer... Es curioso pero es cierto. Cuando tengo esa sensación de que bien podría estar aprovechando el tiempo haciendo otra cosa, logro un cierto nivel de pensamiento, de ideas que de otra manera simplemente no llega. Lo mismo me pasa cuando escucho a las personas que me dicen cosas que no me interesan en los más mínimo y de i...

¿Qué buscan los depresivos?

Es decir, los que estamos deprimidos ¿qué tipo de información es la que buscamos? Por lo general, quienes tenemos este tipo de condición, sentimos que somos los únicos que nos sentimos así. Y lo más seguro es que ni siquiera sepamos qué es lo que tenemos. Simplemente nos sentimos mal y ya. Un joven de 15 o 16 años sencillamente no se levantará de su cama, o se la pasa frente a una computadora o jugando videojuegos sin saber exactamente qué pasa. ¿Por qué no tiene ganas de salir, de ver a sus amigos y por qué tiene una tendencia casi enfermiza por huir de casa dejar atrás a los padres, a los hermanos, a los abuelos y a todo aquel que le recuerde que es una persona infeliz? Eso es lo único que tiene claro: es una persona infeliz. No encuentra nada satisfactorio, nada de lo que hace, dice, piensa, ve, escucha, o siente le trae un mínimo placer. Es como si el cajón del bienestar se hubiera vaciado y nada de lo que intentas poner ahí lo llena. Sí. Así es. O al menos así me ...

Al psiquiatra y sin antidepresivos

Entré de nuevo en una especie de espiral de depresión. No me podía levantar, no me reconocía en el espejo, pensaba en tirarme del puente cada día que lo atravesaba, no le encontraba mayor sentido a la vida... Lo de siempre, lo de cada vez que me pasa la depresión encima. En esta ocasión, tenía la nueva variable de no tener mucho dinero para las pastillas, además de tener la presión de mantener a mi familia, con un hijo, además, que requiere de mucha atención. Fui con la psiquiatra con la intención de desahogarme, sí, pero también con la idea de que me recetara pastillas para sentirme menos mal, por no aspirar a sentirme bien. Mi sorpresa fue que se negó a darme la receta para comprar pastillas. Me dijo que no quería tenerme medio adormecido en este periodo que ella considera importante para mí y mi hijo. Además de que la medicina siempre es más cara y eso conlleva a más estrés y más depresión. Es un círculo bastante difícil de romper. Al menos para mí que no gano mucho dinero. ...

Así en en Metro como en la calle

La toma del puente. 9:30 am El ejército de oriente, notablemente más voluminoso e integrado por hombres y mujeres vestidos y dispuestos para batirse con tal de llegar a tiempo a la oficina, madres apuradas con niños adormilados y alguno que otro obrero, tenía todas las ventajas para hacerse del paso en la estación Barranca del muerto. En el lado poniente, eran unos cuantos los que pretendían cruzar el paso sobre las vías: algunas familias ociosas, estudiantes de pinta, y uno que otro retardado con muy poca paciencia. Pero tenían una ventaja. Al frente del contingente, lenta, muy lenta, iba una anciana que bajaba penosamente por las escaleras ayudada por una andadera y alguna amiga ligeramente menos anciana. El ejército de oriente, conmovido con aquel vetusto ariete humano, se abrió mansamente.

Feliz San Valentín

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Así en el Metro... La chispa adecuada.

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Otro Chak

Llevó varios años (perdí ya la cuenta) escribiendo con intermitencia este blog que no tiene otro fin que expresar algunas ideas y experiencias que hasta ahora han sido meramente personales y vinculadas siempre, o casi siempre con mi condición de bipolar. Pero hay otro Chak. Trabajo, como en alguna ocasión creo que lo dije aquí, en la prensa. Estudié, o al menos terminé, la carrera de comunicación y tengo la fortuna (a veces buena, a veces no) de trabajar en un periódico. Sin embargo mis opiniones, mis reflexiones se han quedado sólo en el ámbito personal. Hasta hoy no he externado nada acerca de la realidad que envuelve al país y a esta ciudad. Así ha sido por una razón muy sencilla: tiendo a la depresión y lo que pasa en esta ciudad y en el país es sumamente desalentador. En mi ánimo de lidiar con mi condición, he apartado esta temible y aplastante realidad. Quizás hice bien, quizás no. Me han dicho que el primer paso para que un alcohólico supere su enferm...